No se pudo contra el reinado del terror.

2 06 2008

No fue una semana tranquila para los jugadores desde que se supo que el equipo enfrentaba a Alqaeda y 6 más. Avionetas sobrevolaron la sede del Club, sobres con extrañas sustancias fueron recibidos por parte de la dirigencia e incluso amenazas de secuestro (al menos esa fue la escusa que dio Eduardo para no llegar a su casa en varias noches), generaron inquietud al interior del plantel.

En un clima que Pedro Pavlovic describiría como “una tensa calma“, los equipos saltaron a la cancha. Xobolsa estrenaba barra oficial, Chapa y Pablito Abarca colgaron un llamativo lienzo en la reja pasando a ser desde ese momento el jugador numero 8. “Ojala que Lalo no eche de menos su sabana” comentaba a la prensa el menor de los Abarca. El equipo rival no era menos, y su barra que no quiso oficialmente identificarse pero por los panfletos dejados se supo que eran conocidos como “las narices frías“. Así se inició el encuentro que desde los primeros instantes se caracterizó por un juego muy físico. Corría el minuto 10 cuando el partido cambio de rumbo. En una confusa jugada en el corner de Xobolsa, en la que el delantero rival empuja sin balón a Pancho y éste responde con una patada para evitar el reinicio del juego, el arbitro lo amonesta y acto seguido le muestra la roja directa. “Reaccioné mal, pero no entiendo la roja“, declaró el jugador rumbo a camarines. “El arbitro estuvo mal” comentaba el profesor Mario Gasc para una radio local, “era expulsión directa para el Xobolsero por agresión sin balón o amarilla para ambos jugadores, pero eso de una amarilla y después la roja no lo había visto nunca“. De ahí en adelante el equipo se reordenó y enfrentó gran parte del partido con un hombre menos. El termino del primer tiempo sirvió para tomar aire y hacer los ajustes tácticos.

El segundo tiempo fue para el recuerdo. Bien ordenados en defensa y con una vertiginosa salida, el equipo se las ingenió para no solo aguantar el empate sino que además generarse varias opciones de gol en los pies de Mike, Pera y Chepi. El jugador menos no se notó, la entrega de Pablo y Saez fue admirable “comiéndose” los espacios creados por la falta de un jugador. Pierna fuerte y buena entrega de balón caracterizó el juego de ambos jugadores. El arbitro por su parte siguió constante en sus cobros errados, “Profe por favor, cobre una, una sola” le decía Chepi con cara de impotencia. En todo caso su actuación sería entendible, rumores que tenía puesto un chaleco bomba y en cualquier minuto era detonado de la banca rival rondaban con fuerza en la cancha.

Al finalizar el partido, el empate sin goles fue recibido con sentimientos encontrados. “Podríamos haber ganado, nos creamos un par de opciones de gol que habrían cambiado todo“, declaró Pera. Mientras que Saez se lo tomó con más calma asegurando que “los empates en los últimos dos partidos han sido dos puntos ganados“. Por su parte, un crítico Mike exigía más juego ofensivo, “los dos últimos partidos hemos jugado defendiéndonos, tenemos que salir a atacar“.

Aun así y pese a los dos empates consecutivos, el equipo sigue con sus opciones intactas para alcanzar la punta (ver sección La Liga). “Seguimos dependiendo de nosotros y eso nos tiene tranquilos. Tenemos partidos pendientes con los tres equipos que están por sobre nosotros, no hay nada definido”, concluyó Anil.